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Hipoteca a interés fijo.
Hipoteca a interés variable.
La Hipoteca a interés fijo cuenta con la ventaja de
la tener la tranquilidad de que las subidas de los tipos de interés no le van a
afectar, pero tienen como contrapartida que las cuotas son más altas, suponiendo
un esfuerzo económico mayor.

El préstamo hipotecario a interés fijo cuenta con la ventaja de que sabremos
de antemano cual será la cuota fija para toda la vida de nuestro préstamo. Esta
ni subirá ni bajará. No nos afectarán las subidas de interés. Pero tampoco las
bajadas, con lo que no podremos beneficiarnos de estas.
Por otra parte si por las razones que fueran necesitáramos cancelar el
préstamo (por ejemplo si hemos decidido cambiar nuestra hipoteca a otro banco
que nos ofrece más ventajas, o una ampliación de hipoteca con unificación de
deudas en otra entidad bancaria...) debemos de saber que las comisiones de
cancelación suelen ser más costosas que las de tipo variable.
Además, como los préstamos hipotecarios a interés fijo
no se ven afectados por las variaciones de tipos de interés, esto supone un riesgo
para las entidades bancarias y les lleva a bajar considerablemente los plazos
máximos de amortización alrededor de los 15 años, con lo que las cuotas
mensuales pueden llegar a ser muy altas a no ser que dispongamos de un importante capital
inicial que ofrecer.
La Hipoteca a interés variable
presenta en principio cuotas mucho más asequibles. Además este tipo de hipoteca,
la hipoteca a interés variable, se estructura en un sistema mucho más flexible,
que podrá permitir unos años más tarde, según cambien las circunstancias
económicas o personales, aplicar modificaciones, como aumentar el plazo,
realizar una cancelación anticipada, negociar un bajada del diferencial sobre el
índice de referencia, etc.
La Hipoteca a interés fijo supone
una mayor esfuerzo económico. El plazo se acorta y las cuotas mensuales son más
altas.
La mayoría de Hipotecas que se
firman, se hacen a interés variable, porque son más flexibles, y las cuotas
mensuales son más bajas. Es evidente que una hipoteca a interés fijo sortea las
subidas en los tipos de interés, pero tampoco se beneficia de las bajadas.
Además la cancelación anticipada es normalmente más cara en la hipoteca a
interés fijo que en el variable, que está sometida al tope del 1%.
Si nos hemos decidido por una
hipoteca a interés variable, uno de nuestros focos de atención debe ser el
índice de referencia y el diferencial que se añade a este. No es lo mismo una
hipoteca referencia al Euribor más 0,5% de diferencial, que otra referenciada al
Euribor más un diferencial del 1,5%. En este segundo caso las cuotas mensuales
son mucho más elevadas, porque evidentemente tenemos que hacer frente a una
hipoteca con un interés mucho más alto.
Por lo tanto es muy importante analizar cual es la modalidad
de préstamo hipotecario que más nos conviene y analizar todas las ventajas e
inconvenientes.
Hipoteca. Hipoteca a interes fijo. Hipoteca a interés variable.
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